Reseña Histórica del Liceo Bicentenario Colegio San Miguel Arcángel
Cuenta la Historia, que en el año 1870, una ilustre dama linarense, Dolores Ferrada Muñoz; amiga y amante de los pobres, con profundas convicciones religiosas, envió a construir un edificio de dos pabellones de 60 mts cada uno y una iglesia que con el tiempo se transformó en parroquia. Toda la construcción fue hecha con el material de la época, adobe, dedicando un pabellón a viviendas y otro que se dividía en ocho salas usadas como casa de ejercicios espirituales.
A esta casa de ejercicios llegaban muchas personas, más de 200 en algunos momentos, considerando hombres y mujeres. La iglesia de este edificio fue dedicada a la Virgen del Carmen y fueron párrocos del Inmaculado Corazón de María quienes se hicieron cargo desde el año 1895 de la casa de ejercicios. Pero este fervor religioso comenzó a disminuir a medida que el tiempo pasó, dejando un edificio que quedó abandonado y en unas pésimas condiciones, el mismo que más tarde se convertiría en la Escuela San Miguel.
Antes de su muerte la señora Ferrada entregó el edificio de dos pabellones al obispado de la ciudad en el año 1911, con el fin de que se estableciera en él una escuela parroquial.
En el año 1935 Don José Roberto Rodríguez párroco de Linares utiliza el edificio para establecer en ese lugar una escuela parroquial a la que llamó Escuela particular San Miguel Nº3.
Recién el 11 de junio de 1945, existen datos concretos de que la escuela contaba con una matrícula de 43 alumnos, pertenecientes a una precaria población de los alrededores de la escuela.
Los años pasaron y la matrícula era inestable, hubo años de prosperidad, con gran cantidad de alumnos, como también hubo momento de crisis, donde la pobreza que rodeaba las calles de tierra de las afueras de la escuela, se veía reflejada también en la paupérrima matrícula de alumnos, llegando a tener el año 1951 un total de 25 alumnos. Fue en ese año que arribaron los marianistas a dirigir el establecimiento.
La escuela San Miguel era sencilla, ubicada en las afueras de la ciudad y rodeada de construcciones inestables en ese entonces. El Estado subvencionaba solo el 50% del costo de cada alumno.
De esta época, sólo podemos encontrar la gruta del conocido Cristo Pobre, el cual se encuentra por la calle Manuel Rodríguez, y que data de la construcción original del edificio.
Con el apoyo de los hermanos marianistas en la escuela se realizan una serie de cambios, entre ellos, arreglos de salas y adquisición de materiales educativos, aumentando la matrícula al siguiente año en más del triple del año 1951. Del mismo modo, se mejoran aspectos del área pedagógica, haciendo que la escuela comience, en esas fechas, a gozar de un mejor prestigio dentro de la comunidad.
Entre los ciudadanos de la ciudad de Linares la escuela recibe el ostentoso nombre de “universidad de la cultura popular San Miguel”, asimismo otros la nombran, la escuela de los “pata pelá”, por las escasas condiciones en las que se presentaban los alumnos a clases, aunque esto no les quitaba la ganas de aprender dentro del aula.
Los Marianistas se hicieron cargo de la escuela siendo el representante legal don Segundo Aguiluz hasta el año 1960, cuando se entrega la conducción del establecimiento al cuarto obispo de la ciudad Monseñor Augusto Salinas Fuenzalida asumiendo como director Don Juan Ayuzo.
El año 1975 se hace cargo de la escuela la corporación popular, asumiendo como representante legal Don Gregorio Sánchez Ugarte.
En el año 1984, Monseñor Carlos Camus Larenas, designa al Diácono permanente Don Manuel Medel Troncoso representante legal y director del establecimiento, quien reorganiza la planta docente introduciendo una serie de cambios significativos a la escuela San Miguel.
El año 1998 se implementa el Proyecto de Integración del colegio, que va a suponer un cambio significativo para los estudiantes y una mejora en los servicios que presta la escuela en esta época, ya que además atiende a un gran número de estudiantes del sector rural en su internado preocupándose de entregarles atención y alimentación a alumnos de escasos recursos tanto de la ciudad de Linares como de sus alrededores.
El año 2004 la escuela San Miguel entra a la Jornada Escolar Completa, destinando las tardes para realizar talleres de libre elección a los alumnos y en el año 2005 se amplía el servicio educativo a estudiantes que ingresaban a enseñanza media, y de esta forma se dio continuidad a los alumnos del internado con el que contaba la escuela.
Para el año 2007 asume como director de la Escuela Don Bernardo Céspedes Aravena, con una matrícula de 500 alumnos que iban desde la pre-básica hasta 3ero medio en esa fecha. Bajo su dirección Don Bernardo se preocupa de incorporar la tecnología en las aulas y el uso de las Tics, por medio de un circuito cerrado de radio y televisión, además del cambio de las emblemáticas pizarras de tiza a pizarras acrílicas y mejoramiento en la infraestructura. Extiende el proyecto de integración a la enseñanza media, y junto al equipo directivo redactan el primer PME de la escuela San Miguel.
Entrando el año 2012 se crea el cargo de Coordinación Académica de la fundación educacional del Obispado, asumiendo la sra Yalile Said Vivanco. en el mismo año asume la dirección la Srta.. Carolina Urrutia Arias, quien en conjunto con la fundación incorporaron el trabajo en red entre los cuatro colegios que componen la fundación.
Se implementa el Plan de Formación Humana y el proyecto de vida de los estudiantes.
Todos estos cambios modificaron la visión que la comunidad linarense tenía de la escuela, dejando de lado el nombre de los pata pelá o escuela San Miguel siendo reconocido como “El” Colegio San Miguel Arcángel”.
En el año 2014 asume la dirección del establecimiento la Sra. Patricia Sotelo Carrasco, quien sostuvo y profundizó el trabajo de la Coordinación Académica, por medio de las ideas fuerzas, impulsando que el colegio forme en alianza con las familias, personas con una sólida base cristiana, respetuosas, solidarias y esforzadas, con competencias académicas y socioemocionales, que les permitan a los estudiantes la movilidad social, transformándolos en agentes de cambio.
Del mismo modo, le dió un sello particular a su primer año de dirección llamándolo el Año de la Consolidación, puesto que el colegio había ya implementado varios procesos, los cuales debían consolidarse. Dentro de las actividades realizadas se organiza la primera Corrida Familiar, el primer festival de la Familia y se inaugura la Biblioteca Monseñor Carlos Camus.
En el año 2015 el colegio implementa una serie de mejoras tanto en el ámbito pedagógico, administrativo y de infraestructura, como, por ejemplo:
- PLAC (programa de lectura activa),
- programa de co-docencia,
- Taller de Equinoterapia,
- programa Astoreca en matemática,
- primeras olimpiadas de matemática.
En el ámbito administrativo, se desarrolla una nueva estructura organizacional instaurando el equipo de gestión ampliado. Al igual que el año anterior, se implementa un nuevo lema, el año de la rigurosidad, pues habiendo consolidado muchos procesos nos faltaba aplicar rigurosidad en los mismos.
En el año 2016 el colegio trabaja un nuevo lema: el año de la innovación y creatividad, principalmente para evidenciar las novedosas e innovadoras metodologías implementadas por nuestros docentes en los procesos de enseñanza y aprendizaje.
Nace, además, San Miguel TV, una iniciativa que va de la mano del convenio con Diario El Centro.
Posteriormente a ello y en una comunidad que está en permanente evaluación de sus procesos, para el año 2017, se evidenció la necesidad de trabajar y mejorar el ámbito de la Convivencia Escolar; por tanto, se estableció el lema El año del Buen trato y la Cordialidad, de manera que todas nuestras acciones y actividades se realizarán siempre en un clima de respeto y buen trato.
Se crea el Kinder B, se inauguran 4 salas para el Proyecto de Integración Escolar. Además, se realiza un diagnóstico Institucional al establecimiento, por Aptus Chile fundación con la que trabaja nuestro colegio para mejorar los procesos en las 4 áreas de gestión escolar.
El año 2018, se continúa trabajando las relaciones interpersonales con la comunidad educativa en general, es por ello que se instaura el lema “La comunicación asertiva”, la cual es necesaria para mantener un buen clima laboral y Educacional.
Se comienza a trabajar en RED con los colegios de las fundaciones educacionales del Obispado, en las áreas de Convivencia escolar, Orientación, Coordinación académica y PIE.
El Centro de padres, dona graderías para el gimnasio.
Durante este año 2019, se construye un pabellón de 4 salas de clases, se cierra el perímetro del gimnasio, se implementan nuevas oficinas y una oficina de recepción general para satisfacer las necesidades propias del crecimiento institucional.
En el año 2020 asume la dirección del establecimiento el profesor Ricardo Antonio Cáceres Guzmán a quien le tocó la difícil tarea de dirigir al establecimiento en pandemia, en donde el colegio realiza una gran inversión para responder a las necesidades producto de la contingencia sanitaria, con el propósito de mantener la continuidad del currículo; que implicaba mantener el proceso de enseñanza aprendizaje, el contacto con los estudiantes, sus familias y las clases online.
Durante el año 2023 asume la dirección del establecimiento don Javier Eduardo Aguayo Ballesteros quien al poco andar presenta la renuncia al cargo por temas personales familiares, asumiendo la subrogancia de la dirección la señora Ximena Rojas Hormazábal, cuyo enfoque es mantener los logros actuales y potenciar los aprendizajes, la formación integral y valórica cristiana. Durante el año 2023, se realiza una fuerte inversión en infraestructura, se construye una sala de artes y música, para brindar espacio a los talentos artísticos de nuestros estudiantes, así como el uso de estas dependencias para llevar a cabo las profundizaciones, y talleres acles .
Se construye una pasarela, la cual permite conectar todo el segundo piso, favoreciendo con ello el acceso universal para toda la comunidad educativa.
Se implementa con nuevo mobiliario el laboratorio de ciencias y se adquiere una impresora 3D, a través del concurso “Dale profe” de la fundación Futuro y fundación Piñera Morel, en el cual participó el docente y jefe de departamento Juan Pablo Vásquez Hernández.
En el área de informática, se adquiere un tercer laboratorio móvil, para el uso exclusivo de nuestros estudiantes, lo que permitirá ampliar el uso de la tecnología, como herramienta de trabajo, así como también se adquieren 6 pantallas interactivas instaladas en enseñanza media, para favorecer los aprendizajes de los estudiantes.
Se arrienda un contenedor para talleres acle y se repara el invernadero, espacio que permite seguir desarrollando actividades propias del cuidado del medioambiente y la casa común,
Se amplían espacios para la alimentación, adquisición de mobiliario en el comedor para los estudiantes más pequeños de nuestro colegio, adaptado a su estatura, así como un comedor para los funcionarios.
Para marzo del año 2024, la sra Ximena Rojas, asume la titularidad en el cargo de la dirección del establecimiento, firmando un convenio directivo, que busca seguir potenciando la mejora y el alza en resultados académicos y formativos, según lineamientos fundacionales y propios de nuestro proyecto educativo.
Nuestro desafío actual es continuar caminando con Cristo a la Excelencia a través del modelo de escuela católica, cuya principal misión es evangelizar y educar de manera integral a cada uno de nuestros estudiantes.

